¿Para qué sirve un QR en un negocio?
Para que el cliente llegue sin escribir nada: el QR en la vidriera que abre tu catálogo, el del mostrador que abre tu WhatsApp, el de la mesa que muestra la carta, el de la bolsa o la etiqueta que lleva a tu Instagram para la próxima compra.
El QR del wifi es un clásico de cafés y locales: el cliente apunta la cámara y se conecta sin que tengas que dictarle la contraseña.